28 de marzo de 2007


¿A QUÉ SE DEDICA UN ÁNGEL?

Por D.A.C.


David se levantó un día montado en una nube. Le parecía haber dormido una eternidad, y no recordaba el lugar en el que estaba, eso sí no sentía la pesadez de sus piernas y al despertarse no había necesitado desperezarse ni bostezar, ni parpadear varias veces antes de tener una visión perfecta. No tenía necesidad de ir al baño, ni tampoco sentía sus ojos pegados y sus párpados pesados. Era esta una sensación nueva para él.

Al lado había más nubes, y en cada una veía cuerpos etéreos, informes, pero que le eran conocidos: su abuelo al que no veía hacía quince años, su tío que había fallecido cinco años atrás, su amigo Pepe muerto en accidente de tráfico, su sobrinito que no llegó a ver la luz del sol jamás pues no salió de sala de partos... un interminable rosario de personas que habían formado parte de su vida años atrás.

Todos corrieron hacia él para saludarle, le daban la enhorabuena, le felicitaban, le abrazaban, pero él no entendía, no sabía qué hacía allí. Su abuelo le explicó que eso les pasa a todos los ángeles cuando llegan al cielo, ninguno sabe por qué ha llegado, pero que pronto se habituan a su nuevo estado.

Intentó dormirse de nuevo, se recostó en la nube, pensando que aquello era un sueño, y se sumió en un letargo nuevamente durante horas. Pero cuando abrió los ojos seguía en el mismo lugar, pero con una ligera diferencia, todos los moradores de su nuevo habitáculo no estaban, se habían esfumado.

Asomó su cabeza por la nube, y al otro lado pudo ver la tierra. No era redonda, ni achatada por los polos, era informe, plana por unos lados, puntiagua en algunas partes, y con cubos adosados a los lados. Los países no se distinguían unos de otros como en los mapas de los libros que él había estudiado, y no sabía a dónde dirigirse.

Volvió a dormirse, no podía concentrarse, y le daba pánico aquella situación. Y cayo en un profundo sueño. Al despertar intentó recordar lo que había soñado, pero ¿en qué sueñan los ángeles?... Le era imposible rememorarlo, ellos son felices pues son almas buenas, no necesitan alimentarse no tienen cuerpo, no ríen ni lloran pues no tienen preocupaciones ni pasan penurias.

¿A qué se dedica un ángel? ¿Dónde estaban el resto de los ángeles?

No le quedó más remedio que ir a la tierra a ver qué hacían el resto de los suyos. Pero no les hallaba, y como no podía hablar, pues no tenía ni boca, ni manos para hacer signos, nadie podía indicarle.

Finalmente, casi por causalidad se topó con un hombre, bueno, en realidad chocó con él y se fusionó a su cuerpo. A partir de ese momento una sensación extraña le invadió, pues ya no era él mismo, sino que se había mezclado con otro ser, se había imbricado en la vida de otra persona.

Llegada la noche, cuando ese hombre fue a su casa, y tras hacer el amor con su esposa se durmió, David fue expulsado del cuerpo y de pronto sin darse cuenta volvió a estar en su nube, y al volverse a mirar a su alrededor todas las nubes estaban ocupadas nuevamente.

Al día siguiente volvió a bajar a la tierra, y esta vez ya entendió, se fue a un parque en el que había un niño llorando solo, mientras el resto de niños jugaban al balón o se columpiaban con sus padres. Se introdujo en su cuerpo, y le acompañó todo el día, hasta el anochecer.

Con el tiempo aprendió a quedarse más de un día en el mismo cuerpo, a veces semanas, hubo noches que ni siquiera durmió en su nube. Así poco a poco David supo cuál era el papel de un ángel: acompañar a alguien que le necesitase en cada momento, en cada instante de su vida, fuese triste o alegre. Pero al terminar su labor, al sentirse innecesario salía de la vida de ese ser, y buscaba otro para prestarle su ayuda.

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Gracias una vez más.

3 comentarios:

Rosa dijo...

Recuerdas esa canción que tanto nos gusta...bueno, la verdad yo no la conocía hasta que mi buen amigo DaVinci la colgo un día, y me pareció muy hermosa. Describe las cosas sencillas que las personas hacen, pero que sin embargo son la alegría, el bienestar de otras. Esos son los ángeles... y quizá sea como tú relato, seres celestiales que toman prestados los cuerpos de aquellos que estan necesitados o tristes para poner un poco de sol en sus vidas.

No sé sí D.A.C. eres tú o alguién que colabora contigo, pero igual GRACIAS.

Un abrazo

Da Vinci dijo...

Los ángeles son amigos que nos prestan sus alas cuando a nosotros se nos olvida como volar.

"Hay ángeles entre nosotros"...

solete dijo...

Amigo Da Vinci sabes perfectamente que los ángeles existen, y me consta que tú eres uno de ellos.
A veces los ángeles no tienen máyor función que la de estar ahí de forma invisible, expectantes y hacerse notar en los momentos puntuales y difíciles de la persona a la que se cuida, y sé que tú lo haces de forma desinteresada, sin esperar nada a cambio.
Esa es la principal característica de un ángel, no esperar nada de los demás, pero entregarse en vida y en alma.