Esta mañana me ha despertado de forma distinta. Desnudo, de la noche anterior, me ha rodeado con su cuerpo y sus brazos. Me ha besado la nuca y he ha apretado fuertemente contra él. Así permaneció durante varios minutos hasta que me susurró al oído, "buenos días, es hora de despertarse" y luego me regaló un precios "te quiero". Qué sensación más placentera!!!
Me pregunto si estará leyendo este cuaderno de bitácora.
Yo también te quiero.
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