Querido Da Vinci, el otro día Ábaco me dio las claves de su blog, para que escribiera cuando quiera lo que me apetezca, le dije que no lo iba a hacer, que no pensaba usar su clave, que éste era su blog, y él debía escribir lo que desease. Pero tras visitar tu casa, y ver lo que en ella escribes, he pensado dedicarte esto, sé que es lo que Ábaco siente pero no sabe expresártelo, perdón tal vez con estas palabras, me consta que te comunica lo que siente, así que en su nombre quiero decirte que jamás vas a perder el sentimiento que te profesa, además porque yo no dejaré que eso ocurra.
Con todo el cariño, y la ternura que te mereces
D.A.C.
No te aísles,
que estoy triste.
Tus suspiros me ahuecan,
eso es todo.
Tus pedazos rotos son también los míos,
ya lo sabes.
No te vayas nunca.
se perdió la luna
de nuestra existencia
en un abismo tupido,
eso es todo.
Pero quedó la ternura,
se quedó para matarnos, sí,
pero permaneció serena,
mientras nos amamos lentamente,
desde lejos
sin tenernos,
con el silencio llorando.
No te aísles,
que estoy triste.
Yo no quiero que te vayas,
ya lo sabes.
No te tengo, vives lejos,
pero puedo verte al menos,
y lo antepongo a perderte.
1 comentario:
Es muy bello lo que habéis escrito y mucho más los sentimientos que destilan las palabras.
No temais... También está lejos la luna y todos la amamos y allá está cada noche para acompañarnos.
For ever and ever, don't worry, dear.
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